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viernes, 10 de octubre de 2014

OPERATIVO CONDOR terrorismo de estado en America Latina

EL CEMIDA Y EL OPERATIVO CONDOR                               
 
En los Tribunales de Comodoro  PY   se ha iniciado  una MEGACAUSA  para investigar la participación y probable conducta delictiva de personas involucradas en  el   ”OPERATIVO CONDOR”. Sus resultados pueden ser trascendentes, no sólo en Argentina sino en otros países  que pueden tener  ciudadanos involucrados en  delitos cometidos durante su  vigencia.  Para  tener  una idea  de los asuntos investigados y de la participación que  ha  tenido  en el   Juicio  el CEMIDA,  presentamos  esta síntesis.
Al caer la dictadura de STROESSNER  en  el  Paraguay   comenzaron a rehabilitarse parte de los derechos civiles y políticos antes vedados. Ello permitió que, en diciembre de 1992, el  dirigente defensor de los derechos humanos paraguayo MARTIN ALMADA, posteriormente premio Nobel Alternativo de la Paz, investigara los antecedentes del asesinato de su esposa y de su propio arresto ilegal, seguido de torturas, en Asunción.  Durante sus investigaciones descubrió numerosa documentación que daba cuenta  de  operaciones desarrolladas en forma concertada e ilegal por las dictaduras militares de toda la Región desde aproximadamente 1970 hasta fines del año 1985. El procedimiento legal que habilitó ese descubrimiento de ALMADA  fue dirigido por los Jueces José Agustín Fernández y Luis María Benítez Riera, y el 24 de diciembre de 1992,  al allanarse la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos, se descubrió una múltiple documentación que trata sobre fichas de de personas ilegalmente detenidas, torturadas y hasta asesinadas en toda Sudamérica. Posteriormente se realizaron dos allanamientos más, el primero, en enero de 1993 al Departamento Judicial de la Policía y el segundo a la Comisaría Tercera de Asunción, donde se secuestró gran cantidad de documentos, libros y fichas referidos a perseguidos políticos.
Ese  mismo  mes   un  equipo  de trabajo conformado por: funcionarios de la Corte Suprema de Justicia del Paraguay, fiscales, personal del Ministerio Público y de Organizaciones no Gubernamentales  como CIPAE (Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia), CDE (Centro de Documentación y Estudios), así como por víctimas y familiares,  inició el  inventario de los materiales descubiertos.  El 21 de febrero la Corte Suprema de Justicia y  el Ministerio Público  firmaron conjuntamente  un Convenio con la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) para estudiar los documentos  y el 31/12/93  se entregó un Informe de lo investigado Toda la documentación analizada fue llamada por la justicia:“Documentación del OPERATIVO CONDOR”.
El descubrimiento de estos archivos  cambió la información existente hasta entonces acerca de la forma de operar del Terrorismo de Estado continental. Los archivos ofrecieron  un esbozo documental de los orígenes, los propósitos y la organización del OPERATIVO  CONDOR  y en ellos se determinó que, durante 1975, a instancias de Chile, los Servicios de Inteligencia del Cono Sur institucionalizaron una cooperación ilegal informal que existía de hecho. La  misma  aparece  contenida  en  una carta enviada  por  el   general Contreras de la DINA (Chile) al general paraguayo Guanes  Serrano,   donde  se  denomina  Primer Encuentro de Trabajo de Inteligencia Nacional a lo que llamarían posteriormente CONDOR.   Contreras ofreció las instalaciones de la DINA como el cuartel general para "la centralización de la información sobre los antecedentes de personas, organizaciones y otras actividades conectadas directa o indirectamente con la subversión”. Algo similar a la Interpol de París, pero dedicada a combatir  la subversión  con métodos ilegales. El primer encuentro convocado por Contreras tuvo lugar en el cuartel general de la DINA, en Santiago de Chile, durante el mes de octubre de 1975. De acuerdo con la documentación descubierta los asistentes fueron  Jefes de la Inteligencia    Militar de la Región.   Por Argentina, firmó el CAPITAN  DE NAVÍO JORGE CASAS, y lo mismo hicieron los representantes de Brasil, Paraguay y Uruguay.  Un mes más tarde implementaron el OPERATIVO CONDOR,  así llamado por uno de los asistentes que dijo que los apresados “volarían por los aires como un cóndor”.  Quedaron  configurados  un Banco de Datos, un Centro de Información y “Talleres”. Con      ese término  se aludía a las sesiones de planificación de los grupos  multilaterales de agentes encargados de vigilar, arrestar, encarcelar, torturar y repatriar a los  opositores regionales.    
El  Segundo Encuentro  de “Inteligencia” afinó los mecanismos para el intercambio de prisioneros e información secreta. Guanes Serrano informó a  Stroessner que "la primera fase era el intercambio de información sobre el enemigo [exiliados políticos] y ya estaba funcionando. La segunda fase correspondería a la investigación del objetivo y la tercera fase a la detención [secuestro] y traslado de los objetivos a su país de origen”. Según los documentos, Guanes Serrano destacó que los intercambios de prisioneros tendrían lugar directamente entre los Servicios de Inteligencia y que los agregados militares de las embajadas actuarían como enlace. Como se puede apreciar a la luz de estos ejemplos parciales, los archivos paraguayos aportan una prueba  irrefutable de la existencia del OPERATIVO  CONDOR  y  proporcionan una apropiada base para el ENJUICIAMIENTO de quienes cometieron crímenes de todo tipo durante su vigencia.   
Como en otras oportunidades la Justicia requirió la participación del CEMIDA para proporcionar un Perito Militar y, como en 27 juicios anteriores, el Coronel (R) José Luis García, su Presidente, aceptó esa responsabilidad.  El   lunes  22 de setiembre en el Juicio de referencia expuso, durante casi 5 horas, el contenido de su peritaje que, en síntesis, abarcó los siguientes aspectos: Situación que se vivía en la Región durante la aplicación de la DOCTRINA DE LA SEGURIDAD NACIONAL DE LOS EE.UU   y el rol de la ESCUELA DE LAS AMÉRICAS  en la enseñanza del accionar de las fuerzas militares continentales en los que llamaron CONFLICTOS de BAJA INTENSIDAD.  Recalcó  la actuación preponderante en ellos de los integrantes de la llamada INTELIGENCIA MILITAR y como, para el cumplimiento de esa nueva misión, fue necesario transformar la histórica organización de las FF:AA, establecida para defender el territorio, las personas y los recursos  disponibles contra un enemigo exterior, por otra estrategia que requirió capacitarlas  para su empleo en una nueva forma de lucha contra un nuevo enemigo, ahora ideológico y  conformado  por los propios habitantes. Además se debía   impedir, de cualquier manera,  la  diseminación de   información de todo tipo que pudiera incidir en la forma de pensar que no fuera la impuesta por  los represores  la  cual   fue absurdamente calificada como “OCCIDENTAL Y CRISTIANA”.   Todo ello exigió un riguroso y permanente control de la población, para lo cual fue imprescindible transformar la tradicional estructura orgánica militar existente, remplazando las organizaciones tradicionales, aptas  para el combate contra un enemigo exterior, por otra que permitiera el férreo control del propio territorio.   Así  los Cuerpos de Ejército pasaron a denominarse ZONAS DE DEFENSA; los Regimientos  AREAS;  y algunas de las fracciones menores SUBAREAS.  Todos ellos  con absoluto control militar del propio espacio  territorial y de sus habitantes, funciones concedidas al margen de sus legales atribuciones  constitucionales.   A estas anomalías se sumó la adopción de una nueva doctrina para el empleo de estas nuevas organizaciones castrenses, impartida desde la zona del Canal de Panamá donde funcionaba la tristemente célebre Escuela Militar de los EE: UU llamada “De las Américas”.  Allí se enseñaron las nuevas formas de operar para la represión militar que incluían atrocidades y tormentos que con  sólo enunciarlos ofenden la condición humana. Para esas misiones resultaron poco aptas las condiciones militares tradicionales de los cuadros militares y adquirieron preponderancia las de  los  integrantes del Personal  de   ” Inteligencia “ que las adquirían masivamente en esa escuela extranjera.
El Perito Militar explicó al Tribunal como, en el año  1972, conoció al Presidente de la Cámara de Diputados del Uruguay,  Dr. GUTIERREZ  RUIZ, y narró las circunstancias de su posterior exilio, en 1973, en ARGENTINA, tras el Golpe de Estado en el Uruguay   del entonces Presidente Bordaberry. Cuando el 20 MAYO 1976 se produjo SU SECUESTRO  Y  el 22  DE MAYO  SU ASESINATO  en Buenos Aires,   surgieron las PRIMERAS SOSPECHAS DE LA EXISTENCIA DE UN ACUERDO BINACIONAL DE LOS RESPONSABLES de la comisión del aberrante crimen.  También se sugería el nombre de algunas personas argentinas probablemente involucradas: el Gral. OTTO PALADINO y el Civil ANIBAL GORDON, ambos  notorios miembros  del sistema de inteligencia militar argentino.  Además como lugar del crimen se mencionaba la existencia de algo nuevo y de características increíbles: un Centro Clandestino de Detención denominado AUTOMOTORES  ORLETTI.
 El 5 de abril de 1985 se produjo el testimonio del  CNL  (R) José Luis García EN EL JUICIO A LAS JUNTAS y allí,  como Testigo, expuso la posibilidad de ese contubernio para el crimen, narrando el fundamento de las sospechas existentes.  Además  como resultado de su condición de Profesor de la materia  Defensa Nacional en la ESCUELA DE DEFENSA NACIONAL,   fue nombrado Perito Militar de ese Tribunal. Su posterior relación con  el Dr. MARTIN  ALMADA  y el diálogo resultante logró que se aumentaran las sospechas del entendimiento de ambas dictaduras para acciones ilegales. Cuando el 22 de diciembre de 1992 el Dr. ALMADA descubrió los “ARCHIVOS DEL TERROR” en Asunción y entre ellos el documento REUNION DE INTELIGENCIA EN CHILE de diciembre de 1975, quedó clara la existencia del OPERATIVO CONDOR. La documentación complementaria encontrada demostró la forma de operar en EL CONFLICTO DE BAJA INTENSIDAD y la preponderancia de los elementos de “INTELIGENCIA” en ellos.   Además quedó probada la existencia de  una metodología para el ilegal seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con  apremios, el traslado entre países, y el asesinato  de los supuestos “subversivos”. COMPLETANDO EL CICLO DE LOS DESCUBRIMIENTOS, EL 18 JUNIO DE 2013 LA CONSULTORIA NACIONAL PARA APOYAR LA INVESTIGACIÓN DEL RESCATE HISTÓRICO DE LA DOCUMENTACIÓN DE LA ARMADA  PARAGUAYA, POR ORDEN JUDICIAL, INVESTIGÓ SU CENTRO DE DOCUMENTACIÓN  CON EL APOYO DE LA FUNDACION CELESTINA PEREZ DE ALMADA.  Otra vez ALMADA   lograba el hallazgo de una frondosa documentación que ratificó totalmente la puesta en marcha de LAS ILEGALES OPERACIONES DEL PLAN CONDOR.    Así  quedó  abierto el camino para que la Justicia actúe  para castigar a quienes fueron culpables y el CEMIDA ha brindado su aporte para la consolidación plena de la libertad y el respeto a los Derechos Humanos,    logro fundamental de la Democracia que hoy disfrutamos plenamente.
                                                                                    
 BUENOS  AIRES,  8  DE  OCTUBRE  DE  2014