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viernes, 5 de marzo de 2010

UCR va por mas

NO HAY OTRO TIEMPO QUE EL QUE NOS HA TOCADO
Publicado el 05/03/2010
Por Federico Storani
El 2010 debe ser para la Unión Cívica Radical un año muy dinámico.

En el orden nacional los primeros 2 meses de 2010 transcurrieron en medio de olas de rumores cada vez más intensos. Mientras el elenco oficial hace esfuerzos desmesurados por hacerse de alguna caja que le permita seguir haciendo política de la única manera que sabe hacerlo todas las variables económicas encienden luces de alarma.

Durante 2009 el gasto público aumentó alrededor del 30 %. Según cálculos privados, si el Gobierno consiguiera hacerse del Fondo del Bicentenario en 2010 podría subir otro 26 %.

Pero como finalmente el Gobierno no podrá disponer de las reservas el kirchnerismo deberá cambiar de estrategia. No le quedarán caminos gratos para emprender: deberá aplicar una política fiscal más austera, recortar subsidios, retocar las tarifas: en fin, trabajar y gestionar como no lo ha hecho hasta ahora. Se verá obligado a abandonar su política de subsidios que fue perniciosa, discrecional, pero un abandono abrupto de estas políticas producirá en lo inmediato males aun peores. Y aunque mejore la recaudación impositiva, será imposible sostener aquel aumento del gasto del 26% que permitía el Fondo del Bicentenario.

Hay mil versiones estos días, otros dicen que los K piensan incrementar el monto de los adelantos transitorios, en pesos, que todos los años el Banco Central gira al Tesoro Nacional. Ya habían sido reajustados para arriba en el Presupuesto de 2009, cuando el oficialismo era mayoría en ambas cámaras.



El punto es que en los cálculos del Gobierno esta caja ya fue computada, al igual que todas aquellas que tuvo a mano. Incluidas utilidades del BCRA por 20.000 millones de pesos, según algunas estimaciones privadas o 16.000 millones según otras.

Pero ni aun raspando donde sea alcanza para sostener el gasto público en las alturas de 2009. Ya resultan notorios el desajuste de las cuentas fiscales y las limitaciones presupuestarias que enfrenta el Gobierno: el kirchnerismo está en rojo.

Asistimos entonces al final de una era porque sabemos que el kirchnerismo sin caja no funciona y ese es el motivo por el cual el elenco oficial atraviesa alternativamente ciclos de euforia y de depresión. Mientras un día suponen que Kirchner o Cristina pueden recuperar popularidad y lograr altos índices de adhesión al final de su etapa, como Michelle Bachelet o Lula da Silva, en otros momentos piensan en el adelantamiento de las elecciones presidenciales a marzo de 2011 buscando una salida, algún atajo.

El kirchnerismo defraudó a los argentinos. Y ese desencanto, ese fraude, se evidenció cuando los Kirchner decidieron el regreso al populismo, la profundización del capitalismo de amigos, por la degradación institucional. Los Kirchner hoy están en retirada. Aun así no deben ser subestimados. Pretenden dejar tierra arrasada, quieren atar de pies y manos a la próxima administración, buscan impunidad y pretenden reforzar el mito de que solo el PJ puede gobernar la Argentina.

Y mientras tanto la Argentina no invierte en energía eléctrica, en fuerza motriz, ha dejado de explorar nuevas zonas petroleras o gasíferas, no trabaja en energías alternativas, abandona la producción, se retiran capitales y se eterniza la pelea con el campo.

Casi sin escalas hemos pasado del populismo menemista de los noventa, de impronta neoliberal e inspirado en el Consenso de Washington, al populismo kirchnerista, de inocultable inspiración chavista, que pretendió disfrazarse de progresismo alzando banderas como las de los Derechos Humanos por los que nunca se había interesado exhibiendo notables reflejos para la adaptación oportunista.

Existe un altísimo nivel de corrupción, se profundiza la degradación institucional que así como en un momento pretendió instalar un proyecto hegemónico hoy busca garantizar impunidad. Entonces se pretende bloquear los 2 tercios que son necesarios en el Congreso para remover magistrados mientras el juez Oyharbide hace dormir en un cajón la causa judicial existente contra los Kirchner por enriquecimiento ilícito.

En los últimos días hasta Luis D´Elía se permitió recordar que el que avisa no es traidor y el único sector social estructurado que servía como sostén del Gobierno, la CGT de Hugo Moyano, exige aumentos salariales que sabe que son imposibles de pagar tirando cada vez mas de la cuerda. Está claro que no todas las organizaciones sociales son Pérsico o D´Elía, que no todo el gremialismo es Hugo Moyano pero esos han sido los actores que le han permitido al Kirchnerismo mantener el “dominio de la calle” hasta hoy, otro tic setentista del Gobierno a los que los K son tan propensos.

¿Qué es lo que debemos hacer los Radicales ante un panorama tan sombrío?

En principio trabajar para reforzar el rol de los partidos políticos y especialmente de la UCR. El sistema democrático se basa en la existencia de partidos políticos que representan a los ciudadanos y la UCR es una piedra basal del sistema en la Argentina. Y se torna imperioso evitar una crisis o una frustración aun mayor.

La historia de la UCR escribió sus mejores páginas cuando supo nutrirse de la savia popular y hoy tenemos la obligación de responder a la expectativa que la sociedad otra vez ha depositado en el Radicalismo. Depende de nosotros volver a conectar con aquellos sectores que están hartos de la crisis, de la inflación, de la inseguridad, de la inestabilidad, de la violencia, del patoterismo y que, si no asumimos nuestra responsabilidad histórica, pueden volver a escuchar planteos como el de “que se vayan todos”.

La tarea de la hora es la de construir la alternativa porque el populismo pseudo-progresista de los Kirchner no puede ser reemplazado por otra variante populista de corte conservador como ocurrió en los años 90 por lo tanto debemos abocarnos a la construcción del otro espacio.

Mientras los Kirchner se empeñan en concentrar poder político y económico la UCR realiza la convocatoria más amplia que pueda ser posible para democratizar el poder político y económico.

Porque somos la alternativa al modelo conservador y populista del matrimonio Kirchner.

Ese espacio la UCR lo compartirá con el Partido Socialista, con el que nos unen afinidades ideológicas, políticas e históricas. Y con aquellas fuerzas progresistas que respondan al llamado a la Unidad de los sectores populares. Es el camino para construir el espacio socialdemócrata moderno que la Argentina necesita.

Para que esa construcción sea lo suficientemente sólida los radicales necesitamos contar con un partido organizado, estructurado, que pueda ser un interlocutor válido de los otros actores con los que deberá articular coincidencias en ese espacio político en el que vamos a desenvolvernos. El Acuerdo Cívico y Social que se concretó en 2009 fue un escalón necesario en esa tarea pero aun no es suficiente.

La tarea militante hoy es la de acompañar a la conducción del Comité Nacional de la UCR que camina en ésta dirección. Y esa tarea se concreta reclutando Recursos Humanos calificados para la gestión de gobierno; formando grupos de trabajo y estudio en las diferentes áreas temáticas; revitalizando las Fundaciones partidarias, diseñando y estableciendo las políticas de desarrollo que formarán parte del programa de la próxima administración y profundizando los acuerdos políticos hacia adentro y hacia fuera de la UCR que serán el sostén del próximo Gobierno.

La UCR tiene que intensificar el trabajo político de renovación, una vez mas; y la renovación se impulsa sin sectarismos de ningún tipo, la renovación debe ser entendida como una gran convocatoria a los sectores de la producción, del conocimiento, del trabajo, de la empresa, de la cultura, de los ámbitos profesionales. Es la hora definitiva para impulsar el desarrollo.

Es necesario conocer e incorporar las experiencias próximas y cercanas. A menos de una semana del inicio del ciclo lectivo en la Argentina los docentes exigen una vez mas salir del paupérrimo nivel salarial en el que se encuentran y el inicio de las clases en la Argentina, como cada año es incierto o se resuelve en tiempo de descuento. En Chile el ciclo lectivo 2009 fue extendido hasta el 16 de enero de 2010 para cumplir con todos los objetivos propuestos por la cartera educativa. Esas son las políticas de Estado que acercan a un País hacia el desarrollo.

La dirigencia argentina debería estar abocada a discutir esas cuestiones y no los fondos que necesita para repartir entre los punteros de solidaridad corta que han sido amigos del poder en estos años.

El gran desafío político le llega a la UCR en esta coyuntura. No pueden hacerse especulaciones sobre cual hubiera sido el mejor o el peor momento. Sobre qué es lo que conviene, de qué manera y en qué momento porque la UCR jamás ha buscado “preservarse” ni ha especulado en torno a las ambiciones de algún dirigente o de algún sector. Como dice el poeta catalán “no hay otro tiempo que éste que nos ha tocado”.

Por eso éste es el gran objetivo de los Radicales para 2010, y es apasionante, porque ahí va toda nuestra energía. Y vamos a poner alma, corazón y vida porque en el 2011 la UCR estará otra vez en el poder y deberá emprender la tarea de siempre. La de la Reparación Nacional.